7. Iluminación

 Toda la Escritura esta inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien (2Tim 3, 16-17).

LA PALABRA SE HACE ENCUENTRO

No hay verdadera catequesis sin anuncio explícito de la Palabra de Dios. La Palabra ocupa el lugar central del proceso catequístico, ya que ilumina la experiencia humana y la conduce a una respuesta de fe.

Este momento dentro del proceso catequístico ha de adquirir una relevancia particular: capacidad de escucha, iniciación al silencio, predisposición externa e interna para gustar lo que Dios dice al hombre. No es un momento más, es el central y debe destacarse.

Cuando hablamos de Palabra de Dios, no nos referimos a "algo" sino a "Alguien".
Jes
ús es la Palabra que Dios ha querido decir a la humanidad.
      La Palabra de Dios se contiene en la Tradición y la Escritura. Entendemos a la primera como la transmisión viva de la Palabra de Dios que comienza en los tiempos de Jesús por la predicación de los apóstoles y continúa hasta hoy.

"La Tradición envuelve a la Biblia antes, durante y después. Antes de ser escrita, la Biblia era narrada. Después, se fue escribiendo, poco a poco, dentro de un proceso de transmisión de las historias y doctrinas, costumbres y tradiciones del pueblo. Finalmente, una vez escrita, siguió siendo transmitida de generación en generación, hasta hoy, dentro de una tradición viva." (Mesters, "Lectura fiel de la Biblia" )

Al iluminar la experiencia vital de los catequizandos, lo hacemos desde la Palabra de Dios contenida en la Tradición, escrita en la Biblia, celebrada en la Liturgia, manifestada en la vida de la Iglesia, de modo particular en el testimonio de los santos y explicada en el Magisterio de la Iglesia.

En el marco del proceso catequístico, luego de hacer surgir la experiencia vital de los catequizandos en orden al tema que debemos anunciar, la iluminación implica:

• La proclamacion de la Palabra.

• El aporte del catequista: será breve, vinculando el mensaje evangélico con la experiencia vital; explicando, si es necesario, términos, expresiones, signos, lugares significativos a fin de hacer más comprensible el mensaje; buscando que éste llegue al corazón de la persona.

• La profundización de la Palabra de Dios: su finalidad es que el catequizando pueda apropiarse del mensaje. Con la ayuda de cuestionarios, cuentos, canciones, juegos de ingenio u otros recursos válidos, el catequista permitirá que el catequizando se acerque a la Palabra y la haga suya, posibilitando el encuentro con Jesucristo.

Es necesario que el catequista, al preparar el encuentro, tenga en cuenta una serie de elementos que le permitirán hacer una lectura fiel de la Escritura para, luego, comunicarla a los catequizandos. Sobre este punto, seguiremos las enseñanzas de Carlos Mesters en la ya citada obra. Mesters apunta que no basta la razón para descubrir el sentido de un texto bíblico. Para superar cualquier lectura incompleta o reduccionista es necesario tener en cuenta diversos criterios: los de la fe, los de la realidad y, estos, acompañados con la lectura orante de la Palabra.

Criterios de la fe

• "Atender al contenido y unidad de toda la Escritura". Esto es, leer el texto sin descuidar el marco general de la escritura, el nexo profundo entre al Antiguo y el Nuevo Testamento.

• "Tener en cuenta la Tradición viva de toda la Iglesia". Lo que la Iglesia ha venido enseñando desde sus orígenes hasta el dia de hoy.

• "Tener en cuenta la analogía de la fe". El texto debe ser leido, no solo dentro del conjunto de la Biblia, ni solo dentro del conjunto de la Tradicin, sino tambieén dentro del conjunto de la vida actual de la Iglesia. Debe obedecer, no solo a las exigencias de la fe de antes, sino también a las exigencias de la fe de hoy. Es esto lo que se llama analogía de la fe.

Criterio de la realidad

• Tener en cuenta la realidad del pueblo del tiempo en que fue escrito el texto.

• Tener en cuenta la realidad del pueblo que hoy lee el texto.

Lectura orante de la Palabra

El descubrimiento del sentido depende no solo del estudio, ya que también tiene que ver con la vivencia, tanto de la fe como de la vida del pueblo.

Exige crear un ambiente en donde el espiritu pueda actuar, obrar libremente y revelar el sentido que el texto antiguo tiene para nosotros hoy, aquí en America Latina. Se llama Sentido Espiritual.

Es necesario que el catequista pueda presentar la Palabra de Dios animando a los catequizandos a recibirla desde una atenta lectura de fe. En este sentido, es preciso superar toda lectura que pueda ser parcializada y aprender a mirar la Biblia con ojos de creyente. Por tanto, una lectura desde la catequesis exige reconocer la iniciativa de Dios en este diálogo de amor; la centralidad de Jesús (todo se dice en relación a El); Palabra recibida y anunciada por la Iglesia, dirigida al hombre en su situación vital y transformadora del presente.

LA PALABRA SE HACE CATEQUESIS

¿Cómo armar el aporte para compartir con los catequizandos?
Guía para la preparación del aporte del catequista:

• ¿Cual es el tema general del pasaje biblico? ¿Cuales son sus subtemas? ¿Con cual de ellos se va a trabajar?
       Si pensamos, por ejemplo, en la parabola de los talentos (Mt 25, 14-30), coincidimos que el tema general es el Reino de los cielos (como muchas otras parábolas) y, dentro de esta cuestión, la importancia de los dones recibidos de parte de Dios y cómo estos han de ponerse al servicio del mismo Reino. Dios pedirá cuentas de los talentos que cada hombre ha recibido (juicio particular). Otros subtemas, podrán ser: la confianza en el cuidado de los bienes, el trabajo al servicio del crecimiento, personal y comunitario, entre otros.

• Distinguir si es la narración de un hecho o una enseñanza. Luego, contestar: ¿Dónde ocurre la acción? ¿Es significativo el lugar? ¿Quienes intervienen en el relato? Como es su comportamiento a lo largo del pasaje? Define la conducta inicial y la final. ¿Que sucedió en el transcurso de la acción?

No hay mención de lugar alguno en la parabola, solo se afirma que el hombre que debía marcharse lo haría a "un pais lejano".
      Intervienen en el relato: un hombre de una "familia noble" y sus servidores.
      La conducta de cada uno es la siguiente: el dueño de los bienes convoca a sus servidores, les reparte sus talentos confiadamente y se marcha; al regresar, pide cuentas a cada servidor y es exigente; premia a los dos primeros y acusa al tercero de perezoso, pide que se retire de su presencia. Los dos primeros servidores toman sus talentos y los hacen producir. Luego presentan al Señor, el fruto de su trabajo. Reciben de parte de este, su beneplácito. El tercero, al recibir su talento, siente miedo y lo esconde. En la rendición de cuentas entrega el talento haciendo referencia al caracter exigente de su patrón, recibiendo la reprimenda de su Señor.

• ¿Que elementos simbólicos se mencionan? ¿Son signos vigentes? ¿Que enseñanzas pueden aportar?

El dueño de los bienes es Jesús. Se marcha a la Casa del Padre (despues de su pasión) y regresa para someter a juicio a todos los hombres. Los talentos (moneda de curso legal en los tiempos de Jesús) representan dones o virtudes recibidas. Esta moneda representaba una fuerte suma de dinero. Si lo comparamos con el denario (que era la cantidad percibida despueé de un dia de trabajo), el talento equivaldría a, casi, 10.000 denarios. Por lo tanto, la suma percibida por el tercer servidor, no era menor.

El hacerlos prosperar significa la necesidad de crecer como persona desde los dones recibidos y ponerlos al servicio de la comunidad y el anuncio del Reino de Dios. Cada persona es importante en la vida comunitaria. Cada uno posee talentos que puede aportar en el anuncio de Reino de Dios -aunque mas no sea uno...-, siempre esta acción permite multiplicar.
         Por el contrario, si el talento se esconde (se niega, se guarda para si), se pierde... uno mismo es el responsable de su crecimiento.

• Si se trata de un texto sapiencial o una enseñanza (parábola, discurso, carta): ¿Quien lo escribe? ¿Quien lo narra? ¡A quienes está dirigido? ¿Hay referencias históricas, sociales o culturales que puedan resultar significativas? ¿Conoces, en torno al texto, algún detalle particular que merezca ser mencionado?

Jesús narra esta parábola que, junto con otras dos, forman parte de las parábolas del final de los tiempos (la de las diez jovenes previsoras y descuidadas: Mt 25, 1-13, y la del juicio final: Mt 25, 31-46). Sin lugar a dudas, son aquellos que han escuchado su Palabra y se han decidido a seguirlo los destinatarios de este mensaje.
       Escuchar y aceptar la propuesta de Jesús implica responsabilidad. El Señor ha de ausentarse (primero, la pasin, y al cabo de tres dias, la re-surrección; mas tarde la ascensión, y de alli la espera confiada en su segunda venida). Mientras tanto, sus seguidores fieles han de multiplicar la gracia recibida como don: hacer presente, con palabras y acciones, el Reino de Dios.

• ¿Como puedes actualizar esta enseñanza? Si se escribiera hoy: ¿quien lo haría? ¿A quienes estaría dirigido? ¿Quienes serían los protagonistas? ¿Que nos dice el Dios de la Vida?

     Pensemos esta reflexión en relación con nuestra tarea y mision de catequistas. En lugar de talentos, hablaríamos de actitudes:
*   capacidad de escucha, de acompañamiento, actitud alegre, de servicio, capacidad de entrega, comunicación, estudio, reflexión, oración...

¿Cuales son los talentos que Dios te ha concedido para la labor catequística? ¿Cómo estás haciendo uso de esos talentos? ¿Como se pueden multiplicar? ¿Estás abierto y disponible para la causa del Reino? Si piensas que has recibido un solo talento, ¿qué actitud puedes tomar para no imitar al "servidor perezoso"? El Dios de la Vida te invita a sumartu aporte en el anuncio del Reino, ¿qué respuesta tienes para darle?

LA PALABRA SE HACE CANCION

Podemos escuchar las siguientes canciones:

• Cataeko, de Ariel Glaser en la obra del mismo nombre.

• Tu Palabra, Señor del padre Nestor Gallego, incluida en Fiesta del Senor II.

La palabra catequesis deriva del griego katejein, y significa hacer resonar un sonido o el eco de la voz humana. La voz cataeko es una invitación a hacer resonar la Palabra de Dios...

La primera canción nos refiere sobre la Revelación, es decir, el misterio de la autocomunicación de Dios, quien ha querido comunicarse con sus creaturas: "Dios habla a los hombres como amigos movido por su gran amor" (Dei Verbum, 2).

Es El quien toma la iniciativa y se revela a los hombres en la creación. En la belleza y bondad de todo lo creado, la mano del gran Artesano se hace presente. Asi lo podemos ver en el salmo: El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. Sin hablar; sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo (Sal 19, 2-5).

Comunicada de generación en generación, la Palabra es anunciada incesantemente por quienes descubren esta acción misteriosa colmada de amor. Es un acto de la Tradicion, es decir, la comunicación viva de la Palabra de Dios.

¿Porqué creemos? Porque antes de nosotros, otros creyeron y quisieron comunicar su alegría a las nuevas generaciones. Mañana, otros creerán por nuestra fe y nuestra fidelidad a esta Palabra que resuena en nuestros corazones.

¿Cual es tu misión, catequista? Primero, que la Palabra de Dios resuene en tu corazón para que tu testimonio sea un ejemplo de vida de fe convincente. Luego, que ese mensaje llegue a los oidos de otros para que puedan descubrir la voz de un Dios de Amor que los llama a la Vida.

El Señor te invita a ser "eco" para que otros escuchen su Palabra, ¿qué respuesta tienes para darle?

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